Nuestra historia
Todo comenzó con Rabito, mi perrito y la inspiración detrás de todo esto. Siempre con actitud y más interés en los perros que en las caricias de extraños.
Un día le puse unas pulseras en el cuello y todo cambió. Ya no era “qué lindo perrito, déjame tocarlo”, sino “wow, qué estilo tiene”, y en vez de acercarse, lo admiraban desde lejos. Y a él le encantaba. Prefería ser un ícono de estilo antes que un cachorro adorable.
El problema era que esas pulseras no duraban nada. Se rompían, se perdían… No estaban hechas para la vida de un perro (y menos para la de Rabito). Ahí nació la idea: accesorios diseñados para perros, resistentes para su ritmo y con el estilo que los hace únicos.
Así nació Roo. Collares que complementan su collar tradicional y llevan su estilo a otro nivel. No es solo un accesorio, es una declaración de quién es tu perro.